martes, 3 de junio de 2008

Roberto Reynoso Dávila

Por: Yadira García

Nacido en Guadalajara, Roberto Reynoso Dávila llega a Hermosillo para ocupar un puesto como juez penal, pero su profesión no queda ahí, ya que ocupó el cargo como rector del alma mater y desde hace 53 años es maestro de la unison, además de contar con su propio despacho.

A sus 87 es maestro de tiempo completo en el Departamento de Derecho de la Universidad de Sonora. Aseguró que todos sus cargos han sido importantes, “jamás e menospreciado las cosas que e tenido al momento de tenerlas, y en el trabajo no puede se la excepción ya que en todos me entregado completo”.

El maestro además de la ciencia que imparte debe fundamentalmente incrementar la moral de los alumnos, “de nada sirve un gran sabio, o un gran técnico perverso por que causa mas daño que el mejor criminal, la mejor base de un universitario es que debe tener bases morales”, comentó.

En el año 67 en su etapa como rector, la universidad estaba pasando por una crisis, acababa de salir de una huelga de carácter político, terminaba de salir el ejército y se había destruido el ciclo escolar, aunque formalmente se le dio salida la situación estaba tensa.

“Mi preocupación fundamental fue reestructurar la universidad del campo administrativo y académico. Yo no tengo la capacidad suficiente para una labor de esa envergadura es lógico, pero se contrato a un centro de estudios educativo de la ciudad de México que en ese tiempo dirigía el doctor pablo Latapic que fue el que hizo toda la plantación y proyección del trabajo de planeación universitaria, para mi esa fue la labor mas importante que yo desarrolle con el apoyo desde luego de gente capacitada para desarrollar esa actividad”.

Aseguró que a la salida de su cargo la universidad quedó en calma, mientras que en su periodo estuvo en paz pero si un poco lastimada por la huelga de carácter político, “La universidad no debe nunca ser trinchera de luchas políticas. La universidad debe ser sagrada esta dedicada exclusivamente a la preservación de la cultura y a la investigación científica”.

Por otro mencionó que un buen abogado debe ver la pruebas, que sean verdaderas, no pueden ser documentos o testigos falsos, eso es un delito, dentro de la ética deben de proporcionarse las pruebas necesarias para que el patrocinio que uno ofrece a su cliente tenga éxito y se haga justicia.

Reynoso Dávila ha escrito diez libros entre los cuales se encuentra “La misión del Juez ante la ley injusta”, el cual habla de la moral de un abogado, “se ha desvirtuado la imagen del abogado por la falta de moral. El abogado debe ser un hombre muy valioso y respetable por que es luchador por la verdad y la justicia”.

2 comentarios:

Ana Isabel Zepeda M. dijo...

Yadira te quedo bien esta nota, echale ganas y nada de quedarte otro año en la uni en otro eje, se te da el periodismo es cosa de aplicarse.

bay:)

ÿåÐî®ã dijo...

Anaa:
Ppff :'(
amigaa que te digoo? :S